miércoles, 10 de junio de 2009

Una historia sobre sueños -Primer fragmento-





No hace mucho sufrí de un sin fin de extraños sueños, uno tras otro, día tras día. Esto marco inevitablemente una época de mi vida, la época de los sueños, ya que no solía tener tantos ni tan seguidos.


No pasaba mucho tiempo durmiendo, eran mas bien normales mis horarios de sueño, si llegase a durar mucho sin dormir reponía el sueño de manera normal en mis tiempos libres. Sucedía algo extraño con estos sueños y era que nunca se repetían, por mas raros o impactantes que fueran. El sueño dejo de ser reparador, mis ojos tenían la apariencia de haber estado abiertos durante toda la noche sin parpadear y la narcolepsia me atacaba en los momentos menos oportunos.

Al principio era solo la sensación de incomodidad en mis sueños, esa sensación de cuando sabes que si soñaste algo es algo que no querrás recordar, después, con el paso de los días la sensación empezaba a tomar forma, y a esta forma se le sumaban imágenes y a estas sonidos, recuerdo con claridad el primer sueño que llego con nitidez; era de noche y yo estaba sentado en un banco de aquellos que suelen haber en los parques...


Los sitios estaban mesclados ya estaba en un parque que conocía pero no era solo el parque era al mismo tiempo el colegio donde estudie en mi infancia; en el sueño, se me acercaba un hombre alto por la espalda y me toma del cuello con fuerza, y comienza a asfixiarme, recuerdo la desesperación, aunque fuera un sueño podía sentir la necesidad de respirar y un morbido placer que me invadio, después de eso el tipo me soltó y caí al suelo, sintiendo aun sus manos en mi cuello, puedo recordar la sensación de los guantes de cuero rígido parecidos a los usados en construcción al rededor de mi cuello, me levante con ira, con odio, pues siempre he sido una persona agresiva, y quería destruir a golpes al maldito y el estaba ahí, parado, viéndome , no tenia rostro, solo se podía ver el color y la forma de sus ojos, eran ojos amarillos que transmitían esa sensación de desespero e impaciencia, sensación que solo ciertos perros han llegado ha transmitirme cuando están peleando o agonizando.


Entonces prepare mi puño para enseñarle una lección al maldito y puse toda mi fuerza en el, la que tengo y la que nunca he tenido. Pero algo paso; mi mano solo se levantaba a la altura de mi pecho. Estaba ahí en frente de mi casi que mostrándome la mejilla en la cual quería que lo golpeara y no podía, mi puño no se movía, aunque quería destruirle el rostro mi mano no respondía era como si la halaran hacia atrás cada vez que intentaba darle su merecido a ese idiota y las lagrimas brotaron de mis ojos, fue inevitable me sentí vencido, rendido de no poder decidir sobre mi mismo, impotente, patético. Me rendí en mis rodillas y lloré, y desde el suelo podía ver la excitación en sus ojos, podía sentir la sangre fluyendo rápidamente por sus venas, su emoción y sus ganas de que yo venciera mi atadura y le enseñara una lección, entonces desperté inundado en lagrimas secas y con esa sensación horrible que jamás se irá de mi, el sentir lo que es no tener fuerza en el puño.

2 comentarios:

  1. Sabe que ninio raro? leyendo me acorde de un sueño similar, pero el mio fue mas desesperante, ya que no podia levantarme, cai sincesar.. en fin.. tu eres violento y loco xD..

    TAU

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  2. Interesante sueño... sólo tú puedes conocer el significado o las raíces de ello. Esa sensación de querer golpear a alguien y no poder es verdaderamente molesta. Sin embargo, últimamente ya he podido "soltar" el puño y creo que tiene que ver con ciertos cambios en mi actitud...

    Excelente escrito!

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